Poder escribir es una liberación para las almas turbadas que acostumbran a ocultar los pensamientos reales y mantenerse o mostrarse firmes y seguras ante los demás. Ese es mi caso, querría modificar esto pero como cambiar años de adiestramiento, lleva tanto tiempo crear una muralla a nuestro alrededor para que el sufrimiento no nos alcance, hacernos duros ante los problemas, pensamos que de esa manera lograremos mejores resultados, pero en algún momento esta situación nos supera y entonces nos percatamos que esa pared no solo logra que las tristezas queden afuera, sino que también aleja otros sentimientos, el cariño de los amigos, la comprension de la familia, y parece que fuera tarde para comenzar a derribar muros, que cuando terminemos no quedará nadie del otro lado, entonces es el momento de iniciar otra tarea más delicada que la anterior, restaurar lazos de afecto, cadenas de comprensión. Pero como un chiste de la vida, al realizar ésto, nos llegan los dolores de las desilusiones, las heridas vuelven a resurgir y todo empieza de nuevo, una vez más vamos sumando ladrillos que nos permita sostenernos, decimos será solo un pequeño tapial, el cual permitirá mantenernos firmes ante las adversidades y al darnos cuenta la pared esta sobre nuestras cabezas y para mirar afuera y ver quien esta esperando por nosotros debemos ponernos de punta de pie. El sostén se hace complicado, entonces me pregunto porque nadie nos regala al nacer un cuaderno con las claves para vivir en este mundo, frió, oscuro, indiferente, y a la vez por momentos imposible de tolerar. Cada tanto aparece alguien que parece querer ayudarnos a superar las barreras, pero cuando no contamos con esa persona, vuelve el dolor, la desazón y las lágrimas recorren nuestras mejillas y la angustia invade nuestro corazón.
Lamentablemente no tengo respuestas, algunas veces creo que si, pero en la mayoría de las ocasiones me encuentra sola y preguntándome donde esta el resto de la humanidad que un día me acompaño?
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