Recién estuve leyendo algunas discusiones - debates muy interesantes que se desarrollaron en los muros de algunos compañeros y en el mio propio con respecto a la Ley de Medios Audiovisuales sancionada por el Congreso de la Nación, vigente pero frenada por una justicia politizada de la provincia de Mendoza, que se nota que aún no se ha dado cuenta que las instituciones están activas y es en ese órgano en donde se dio el debate necesario sobre éste tema, y como no quiero alejarme del objetivo de ésta nota es que no voy a profundizar sobre éste particular. Decía que, leyendo los comentarios, se vislumbra que la hegemonía de la información vertida por el monopolio ha hecho mella en muchas personas que, sin tener un criterio propio compra el mensaje y lo toma como propio, repitiendo sin saber demasiado lo proclamado en las empresas de la información.
Se lee de forma recurrente el tema sobre la limitación de las frecuencias de aire y radio interpretándose que ésta ley avasalla la libertad de expresión, pues bien ejemplifiquemos el tema, en la actualidad existen monopolios en varios rubros, como ser la energía eléctrica, las telefonías, los cables, el gas. Nos vemos privados de elegir la empresa que más nos convenga porque en la época de las privatizaciones repartieron la torta de manera que no exista la libre competencia dejando a los usuarios rehenes de dichas empresas. Ahora bien, ésto se aplica, pero siendo aún más grave, en el caso de la divulgación de la información, derecho de todo hombre y mujer a acceder a la misma, ya que bien es sabido que teniendo varias voces se puede escuchar más claro y fidedigno a quien tiene algo para decir. Pero si dejamos que permanezcan las acumulaciones de medios, solo podremos escuchar lo que esas empresas quieren que oigamos, como es en la actualidad. Ya no pasa por si me gusta el gobierno o si ésta pelea es por algún motivo personal entre los K y Clarín, Vila, Manzano ó La Nación, es mucho más grave, es el manejo que se hace de la información, es el deber de quien emite la noticia hacerlo con pluralismo. El ejemplo lo vemos en Rosario, el grupo UNO despide a 25 trabajadores de los medios, pero no lo hace porque tiene que resignar licencias, no lo hace porque vende algunos de sus tantos medios, sino que, para disimular una persecución ideológica de quienes no acatando la editorial del grupo emitió de manera independiente su pensar, cortando la bajada de línea que que permanentemente se hacía para que el mensaje sea único e inequívoco, boicotear la ley, como repito desestimaron dicho mensaje la respuesta fueron los telegramas a estos compañeros, dentro de los cuales hay periodistas que no se pronunciaron en contra, pero repito, para disimular cayeron en éste manoseo y su consecuente pérdida de trabajo. No nos confundamos, los despidos fueron una sanción y un mensaje mafioso para todo aquel que decida no acatar los lineamientos de la patronal. Pretenden manejar la información como mercadería de lucro y señores esa no es la función del periodismo, esa no es la libertad de expresión que dicen defender. La información es poder y estos señores han estado acostumbrado a extorsionar a los gobiernos de turno, extorsionar a las empresas anunciantes, utilizando sus medios como herramientas para lograr sus cometidos, así derrocaron gobiernos, manipularon las masas consumidoras de sus diarios y noticieros. La acumulación que ostentan es una ataque a la libertad de prensa, es un avasallamiento a los derechos de las personas a la libertad de expresión.
La nueva ley de medios por supuesto que es perfectible, pero si hay algo que garantiza es al acceso a la información, a la libertad de expresión, a la divulgación de las tareas sociales que realizan las ONG, las organizaciones sociales, las universidades, y también garantiza que Clarín siga desinformando... perdón informando, La Nación continuará con Joaquincito, Crónica con sus portadas amarillistas, pero insisto, se incorporaran otros medios que hasta ahora no habían tenido posibilidad de trascender. Cuando dicen que la TV pública no le da espacio a los demás partidos para que se expresen en ese medio, me pregunto, acaso no tienen todos los demás para hacerlo?, acaso no están cansados de ver desfilar por Canal 13, Canal 2, Canal 9, Canal 26, Radio Mitre, Radio del Plata a cada momento a los demás políticos? les parece que no hay libertad cuando se descalifica a la mandataria de nuestro país, elegida por la mayoría en las urnas (45,29%), colocando en el videograf de las noticias CFK, o simplemente Cristina? Para mí es una falta de respeto, es como rebajar su condición de Presidenta a un nombre de pila o peor aún a las siglas que componen su nombre y que encima está mal expresado porque la K corresponde al apellido de su esposo y en la Argentina no tiene ningún valor, ya que no se pierde el nombre de soltera al contraer nupcias, por lo tanto debería ser CEF (Cristina Elisabet Fernandez). Dejemos de discusiones sin sentido, trabajemos para mejorar y no para destruir. Defendamos una ley democrática en todo sentido, primero porque fue sancionada por un congreso constitucional en plena vigencia, segundo porque en la composición de la autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual participan no solo la mayoría y primera minoría de los representantes en las cámaras sino que también tienen representantes la segunda y tercera de éstas fuerzas políticas, tercero porque se le brindan espacios a organizaciones sociales, educativas, sindicales y a los pueblos originarios, olvidados siempre por todos los gobiernos de turno, y por último y no menos importante porque se deroga una ley dictada por un gobierno defacto y genocida . Esta ley fue reclamada desde 1983 y hasta ahora durmió el sueño de los justos por la presión de los monopolios, no permitamos que se callen las voces que están intentando hacerse escuchar, no le demos la espalda a nuestros conciudadanos que tienen algo que contar.